jueves, 22 de diciembre de 2016

El carlista que casi cambia España

“Sangre de guerrillero” noveliza al general Palillos

“Sangre de guerrillero” es el quinto libro del joven escritor Alain Martin Molina, basado en una desconocida figura carlista que casi evita dos siglos de avances perdidos en España. La alcaldesa Aintzane Urkijo y el escritor y profesor Pablo Zapata acompañaron a Alain durante la presentación en la Casa Torre. El Ayuntamiento de Santurtzi agradece que el pueblo y su gente fuesen tomados en cuenta a pesar de haberse presentado el libro previamente en Madrid.

El ex profesor de Alain también se siente honrado por su invitación y la carrera de su alumno, que también se expande a artículos y cuentos. Aclama el formato físico de la novela por la editorial Almud para justificar que nadie pida muestras gratis, “porque no crecen en un árbol”. Antes de explicar el trasfondo histórico, anuncia que el libro le enganchó desde el primer capítulo.

La novela se basa en las dos Españas por las guerras carlistas entre Isabel II y Don Carlos. Pablo Zapata exclama que Fernando VII trajo lo peor al reino con opresiones a judíos y una Constitución tan inapropiada que España se volvió el país de los frutos tardíos. El discurso del novelista finaliza “a los siete minutos para no alargarlo” con una reflexión sobre la fuga de cerebros. Explica que nadie sabe sobre la guerra porque leen pocos libros y solo los escritos por ganadores. “España lee con el Índice de la censura”, elabora, “los extranjeros escriben más objetivamente”.


El retorno cultural a España

La mitad de los hogares españoles no reciben libros ni periódicos porque “los ingenieros solo saben de Ingeniería”. Pablo Zapata contextualiza “Sangre de guerrillero” en años donde las mentes ilustres y brillantes abandonaron España y no volvieron hasta 1875. La Guerra Civil Española supuso otro ejemplo de lo mismo al perder el 80% de intelectuales por muertes o exilios.

Antes de “una hora sobre nada”, Pablo Zapata cede la palabra a Alain Martin Molina, quien comenzó a escribir su novela en enero de 2015. Imita a su tutor levantándose y bromeando que fue invitado por los discursos como en las presentaciones de novelas pasadas: “La búsqueda de Yannick”, “El pasado fue una guerra” y “Un camino hacia Santurtzi”.

La antepenúltima novela también es histórica, ambientada en la Guerra Civil Española. Un matrimonio manchego de abogados sugirió a Alain que escribiera una novela sobre el carlismo bajo Madrid porque solo existía un libro al respecto. Los carlistas bajo Madrid no pasaron a la cultura popular española, por lo que Alain convirtió en protagonista a “un tal Palillos” que aparecía esporádicamente en documentos a partir de 1833.

La novela se centró en él, rellenando los huecos de la Historia con ficción, porque casi cambia el presente al reunir siete mil carlistas puerta por puerta a kilómetros de su origen. El gobierno de Madrid pudo haber sido sometido si Palillos hubiera atacado por el sur a la vez que Zumalacárregui por el norte.


Identidad arrebatada por perder guerra

El carlismo defendía el conservadurismo, por lo que Cánovas del Castillo castigó eliminando los fueros tras ganar la última guerra carlista. Quince años después, el PNV fue fundado para intentar retomar una identidad arrebatada por perder la guerra. Los isabelinos no se antagonizaron tanto al sur de Madrid porque tenía un sistema de guerrillas y sabotajes a tropas.

Alain Martin Molina descubrió que el carlismo sigue existiendo hoy día tras visitar el Museo Carlista de Estella. La ideología se heredó porque piden la descendencia de Don Carlos en el trono, especialmente porque la Constitución Española se debe cambiar para que las hijas de Felipe VI reinen.

“Sangre de guerrillero” realiza la misma transición de pasado a actualidad porque los carlistas pasaron a la historia como derrotados “sin estatuas ni nombres sonados”. Alain define que la mayor complicación de escribir ficción histórica es el no ser historiador y que solo basa el argumento en ello.


Pasión por la Historia

Una profesora define “Sangre de guerrillero” como una novela experimental por la forma en la que utiliza la imagen de la mujer como pasó a la Historia: a la sombra de un hombre importante. La mujer de Palillos es la coprotagonista que apoya al héroe para que no pierda la noción del bien.

El abuelo de Alain Martin Molina exclama entre la audiencia “nada es mejor para la mente humana que discurrir”. El escritor bromea que no se gana la vida escribiendo por si acaso, ya que los procesos editoriales “son eternos” y llenos de fallos. Pablo Zapata advierte que los buenos escritores deben eliminar mucho contenido y no pueden releer sus novelas antiguas de la vergüenza.


Alain quiere descansar antes de pensar en su siguiente novela, ya que han pasado nueve años desde “La búsqueda de Yannick” y quiere reflejar su desarrollo personal. Zapata concluye que los mejores escritores están sobre los sesenta años. “Alain aún sigue con el biberón”, bromea, “se está creando a sí mismo porque no nace como el poeta”.

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