jueves, 5 de mayo de 2016

“Un amplio universo con montones de historias por contar”

Los creadores de “Guerra de Consolas” explican su inspiración

Alejandro “Lonk” Valenzuela y Aitor Molina son fans del mundo audiovisual que se conocieron tras comentar en canales españoles de YouTube. “Como otros usuarios con los que interactuamos con frecuencia”, explica Aitor, “acabamos agregándonos en las redes sociales y hablando”. Para aquel entonces, Lonk “ya tenía la intención de salirse de la norma”, continua, “con un programa humorístico llamado El Rincón de LonkPlays”.

“Me causa respeto cuando alguien joven tiene iniciativa para dedicar tiempo a algo”, elabora Aitor, “que no recae en modas pasajeras”. Los dos se hacían recomendaciones de dibujos americanos actuales “que acabaron influenciando el estilo de Guerra de Consolas”. Lonk explica el origen de su idea, deseaba con sus amigos “un lugar en el que pudiéramos jugar videojuegos y hacer lo que quisiéramos sin depender de nuestros padres”.

Cuando Lonk se dispuso a comenzar con su programa, Aitor le convenció para escribir en su blog las ideas que le hubiera gustado desarrollar. Así que relató una entrada en la que hablaba de ideas animadas sueltas. La que más llamó la atención de Aitor fue “una sitcom o comedia de situación en la que representantes de las empresas videojugabilísticas compartían piso”. “Una buena idea para realizarse en viñetas para revistas”, ejemplifica Aitor, “páginas web sobre videojuegos o breves animaciones en Flash”.

“Como en una serie de animación nuestro único límite es la imaginación”, señala Lonk, “siempre había deseado crear algo similar que estuviera a la altura”. Tras desarrollarlo con Aitor, “creo que sí lo está por las personalidades tan definidas y el amplio universo”. “Tenemos montones de historias por contar”, reclama “y estamos deseando poder llevar este proyecto a la vida”.


Una idea que funcionó sorprendentemente

“Pese a mi corta edad”, explica Lonk, “considero que es lo más importante que he creado jamás”. Cuando publicó el artículo de los proyectos cancelados, Aitor Molina había comenzado a practicar dibujo. “Mi intención era desarrollar capacidades para plantear mi proyecto-hijo”, elabora, “pero al no disponer de un nombre conocido, consideraba más adecuado algo más convencional”.

“El esbozo de Lonk sobre las consolas me agradó”, revela Aitor, “porque era una idea pequeña perfecta para Internet en la que no se perdía nada por intentarlo”. Intentó sacar nombre, personalidad y diseño por cada una de las tres consolas principales del mercado, de donde salieron los protagonistas. Un cuarto estereotipo surgió de los ordenadores, “amos de los sótanos”.

Es cuando se dieron cuenta que faltaba “un toque femenino y un protagonista neutro”, explica Aitor, “para no sobre-representar ningún aspecto”. Ese fue el origen de Toria, “la pez fuera del agua que serviría como herramienta de unión para la casa”. Mientras que Presley “sería lo socialmente aceptable o no”, plantea, “dependiendo a quién preguntaras”.


Se agradecería mucho la oportunidad

Las tramas simples y unilaterales que Lonk recopiló se expandieron agregando caracterizaciones “calculadas con la mayor meticulosidad posible”. Los personajes pasaron a ser “entidades que respiraban”, describe Aitor Molina, “y se sentían como reflejos de realidades cercanas a la sociedad actual”.


 “No estamos haciendo una simple serie para entretener y vender productos”, idealiza Aitor, “creemos solemnemente que podría inspirar”. Si la serie se realizara correctamente, abriría las puertas de artistas jóvenes. “Pese a lo rápido que avanza la tecnología”, reflexiona, “en el fondo somos personas iguales con rarezas que nos diferencian y hacen vulnerables”. “Es lo que da color a la serie de casualidades y evoluciones que dictan la vida”, finaliza antes de admitir “se me está yendo la pinza”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario