domingo, 14 de febrero de 2016

Las 20 películas que más me influenciaron

Sin necesidad de ser las mejores que haya visto



Bienvenidos a la versión resumida de mis 20 películas favoritas hasta la fecha, que probablemente varíe a lo largo de los años porque el orden no tiene mucho sentido objetivamente hablando. Si no entro a detalle con alguna es porque me gustaría hacer una vídeo-reseña, ya que mi audiencia parece estar dispuesta a permitirme variedad de estilos.

Empezaré con Spider-man 3 como recordatorio amistoso de lo personal y subjetivo que será este top: las películas que más me influenciaron sin necesidad de ser las mejores que haya visto. Me encanta esta película hasta el punto que podría analizarla escena por escena y demostrar lo injustificado que está su excesivo odio.

Mi audiencia recurrente se hará una idea porque expliqué parte de ello en “Comparaciones Odiosas: Spider-man vs. The Amazing”, pero gran parte de la recepción negativa se originó cuando se puso de moda odiar por Internet. Su mayor problema fue salir un año antes que Iron Man y El Caballero Oscuro. La mentalidad respecto al cine de los superhéroes cambió tan de repente para esta tercera entrega que se le considera el final de las más cómicas y desenfadadas características de los 90 y principios de los 2000.

La era en la que se estrena una película es muy importante para su recepción original. Drácula y Frankenstein fueron las películas más terroríficas de 1931 hasta el punto de poner una advertencia en la segunda. Ambas son patéticas comparadas con el horror actual, pero su atmósfera gótica es insuperable.


Lo más clásico del top

“Frankenstein” y su secuela “La novia de Frankenstein” son películas muy cortas que se complementan como las dos mitades de la misma historia. La primera es un clásico del cine con gran impacto en la cultura popular que difiere del libro, mientras que la segunda incluye más aspectos de la novela.

Lo más sorprendente de estos clásicos es cómo las ideas que alza serían más interesantes de plantear hoy día cuando sus remakes se centran en otros aspectos como el terror y la acción. Ninguna continuación ha logrado recrear su tono y la mayoría de secuelas era para mantener a los Monstruos de Universal en el mercado del cine.

Descubrí esta saga gracias a James Rolfe y su Monster Madness, no podría añadir nada que él no haya dicho. Así que recomiendo tanto las dos primeras películas como sus análisis, especialmente para Halloween si no te gusta ser asustado pero disfrutas de una atmósfera terrorífica.

Hablando de cine clásico, Rocky es probablemente la película más querida de mi lista y probablemente la mejor. Estoy en contra de meter “films obligatorios” en el top porque los expertos pueden irse a la mierda y defiendo el individualismo de cada cinéfilo siempre que sepa por qué le gusta algo.

Todo se siente sucio y real en esta película, incluso los actores no son caritas guapas típicas de Hollywood. Rocky Balboa es un personaje tan carismático que no te importa seguirle durante todo el metraje. Aunque algunos clásicos sean arruinados por las parodias sobreutilizadas, el montaje sigue siendo una de las mejores escenas junto a Rocky gritando el nombre de Adrian al final.


En contra de películas obligatorias

Las secuelas de Rocky caracterizaban a los oponentes casi como simples villanos que quieren derrotarle. Parte del genio en la primera viene de lo indiferente que es Apollo Creed sin caer en lo desagradable. Por último, el hecho de que no son actores atractivos lo hace más único. Los medios deberían mostrar más héroes que no quieran a la chica más guapa y aún así puedan tener la relación más dulce posible.

Rompiendo un poco la norma de las películas obligatorias, considero que todos los autodenominados cinéfilos deberían tener al menos una película de Stanley Kubrick en su top. Es necesario saber qué aportó o mejoró cada una de sus obras a la historia del cine y mi favorita es La Naranja Mecánica. Como dato curioso, Lugosi Lavey dibujó una carátula para el DVD pirata que tengo de esta película, la cual me descargaron antes de tener Internet.

Esta es la primera película de Kubrick que vi y más me influenció cuando era preadolescente y solo me gustaba películas violentas o malhabladas. Esta hubiera sido mi número uno de aquel entonces porque Kubrick logra crear belleza con un personaje al que no te gustaría encontrarte. En la actualidad, puedo detectar cómo logró “engancharme” a través de la dirección, el uso de color y escenas aparentemente interminables.

Mi mayor pega sería que este director no tiene ni una sola película de tono consistente principio a fin, suele haber una mitad superior. La famosa escena de la cárcel me parece lo más pesado y aburrido del film, soy más fan de la primera mitad y el final. Tras ver documentales sobre el genio y su modus operandi, no quiero ni imaginar cuántas tomas necesitó para lograr escenas tan hipnotizantemente revolucionarias.


Las elecciones personales y desconocidas

Closer es probablemente la película más desconocida de mi lista, me sorprendería que alguien la conociera. Descubrí su segunda mitad por TV y me sorprendió tanto que la busqué entera por Internet. Aunque el director cuyo diálogo más me gusta sea Quentin Tarantino, pondría esta por encima.

La película ilustra un cuadrado amoroso en vez del archiconocido triángulo, permitiendo fluir conversaciones entre dos parejas que se engañan entre ellas constantemente. Diría que es difícil de ver si estás experimentando una mala relación, pero cualquiera libre de amores podría disfrutarla si presta atención.

Quizás no sea del gusto de todos, pero cada vez que la veo experimento tantas emociones que merecía un lugar en la lista para llegar a más gente. No hay buenos ni malos, todos cometen errores y puedes apoyar a quien quieras. Si se llama “Closer” es porque te pone muy cerca de ellos, para que los disfrutes y sufras, así como las tetas de Natalie Portman.

Si el film hubiera salido en la Era Dorada del cine o los años 80, quizás hubiera llamado más la atención. Porque todos tenemos al menos una película que se siente ochentera en nuestro top: Die Hard, Hook, Gremlins, Regreso al futuro… En mi caso, esa va para Los Goonies.

Al haber nacido en 1995, estoy a caballo entre la generación de los mileniales y los nativos de los 90. No nací con un ordenador bajo el hombro ni tuve teléfono móvil a los diez años. Esta película vuelve a hacerme saborear la calle y la falta de tecnología noventera, cuando todo era más simple.


Películas que te transportan

Los mejores films son los que no te hacen sentir como un espectador, sino parte del grupo de los Goonies. Adoro su atmósfera, aunque quizás de un modo subconsciente porque me recuerda a donde vivo. Me pregunto si los niños de hoy día sentirán esa semi-nostalgia al ver la película también.

Otra gran atmósfera gris e irrepetible es Unbreakable o El Protegido en España, la segunda película de M Night Shyamalan. Cuando el director debutó con El Sexto Sentido, fue llamado el nuevo Steven Spielberg. Creo que si hubiera seguido el tono de estas dos obras, podría haber sido el nuevo Kubrick.

Adoro lo lenta que se desplaza esta película y lo largas que son sus tomas, realza el misterio de no saber qué está pasando hasta que la revés. Sin revelaros el giro, trata de un hombre interpretado por Bruce Willis que sobrevive demasiados accidentes conociendo al representado por Samuel L. Jackson, prácticamente su doppelganger a quien todo “rompe”.

Me cuesta comprender por qué este film no es tan parodiado como el primero de Shyamalan, desde las conversaciones con ambos protagonistas hasta lo correcto e incorrecto que se siente el final al mismo tiempo. Es uno de mis desenlaces favoritos, los roles más infravalorados de ambos actores y una lástima que se hubiera hecho antes del bum de los superhéroes.


Sobre las películas de animación

El Príncipe de Egipto es para mí la película más grande que se ha hecho en animación 2D, incluso superando El Rey León. Su dirección artística es mucho más destacable, todos los fondos son generados por ordenador y aún así lucen exactamente como pinturas de paisajes egipcios. La banda sonora por Hans Zimmer realmente lo lleva al siguiente nivel que el Éxodo se merece. Las canciones son geniales y muchas elecciones artísticas se quedan contigo.

Las mayores críticas de este film son por ser religiosa y apta para toda la familia, pero ignoran cómo está siendo contada la historia. Los personajes no actúan como caricaturas buenas o malas, sino individuos que creen actuar correctamente en un universo donde Dios es un personaje aparente. Incluso las escenas consideradas infantiles no llegan ni a un solo minuto.

DreamWorks abandonó demasiado pronto la animación tradicional para hacer películas por ordenador más comerciales en aquel entonces. Aunque siguen sacando cine de calidad de vez en cuando, perdieron gran parte de su chispa con el traslado a comercial. Es de agradecer que los animadores veteranos con ideas inmortales intenten revivir proyectos olvidados a través de crowdfunding, porque las historias que ascenderían la animación de género a medio se están perdiendo por el miedo a tomar riesgos.


Finalizando con cine infravalorado

Es un poco vergonzoso superar El Príncipe de Egipto con la película de South Park, considerada por la mayoría ignorante “un dibujo animado de niños que dicen palabrotas”. Para mí, tiene tanto derecho como el resto a considerarse un clásico por el éxito que logran en niveles que otras películas no.

El Renacimiento de Disney finalizó para cuando este film fue estrenado, así que parodian sus tropos con muchísimas referencias a Los Miserables. No se basa en humor barato y escandaloso, sino transmitir un mensaje muy importante con herramientas poco convencionales. La recomiendo en versión original porque a España llegó antes que la serie y el doblaje es pésimo.

Para finalizar, Super parece una copia de Kick-ass por Venga Monjas, pero es mucho más difícil de describir. La considero tanto una de las mejores películas sobre superhéroes como también la más “realista”. Aunque mezcla todas las emociones que puedas pensar, desde comedia hasta drama, pasando por una incómoda escena de hentai con tentáculos. El personaje principal es tan patético que no tiene frenos a la hora de volverse tan surreal como quera. Mi única queja es que la primera escena es muy larga e infantil, hubiera pegado mejor como los créditos finales.


Estas son diez de mis películas favoritas, miradlas con la mente abierta y esperad lo peor porque van a jugar con vuestras emociones. Dentro de una semana, publicaré el top 10 de verdad. Hasta entonces.

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