miércoles, 2 de diciembre de 2015

El juego de lo inesperado

En mis últimos artículos, he escrito acerca de cómo los trabajos derivativos son la prueba de que existe una agenda convencional. Los fans siempre se focalizan en lo más típico y barato, es decir, lo que conocen. Son una minoría quienes prefieren desarrollar una fórmula y sustancia propia.

Las malas ideas surgen de ceñirse a esa agenda y los propios creadores deberían utilizarla exclusivamente cuando lo consideraran apropiado. Si se priorizan las buenas ideas, hay más oportunidades para que surja algo interesante. Se debe jugar con lo esperable mediante parodias y subversiones.

Se puede reciclar sin “refreír” porque un solo trabajo puede cambiar de soporte y significado depende como se reinterprete. Creadores y seguidores fieles tienen el poder de reconstruir los significados y cambiar las convenciones. El toque personal es como se desarrolla, el mío por ejemplo es ser inesperado.


Como mis proyectos suelen ser derivativos, me gusta influenciarme por cosas de las que nadie habla. Repetir cualidades en vez de desarrollarlas arruina la exclusividad. Por eso me asombra que los fans de mi Lawl quieran tantos personajes desconocidos aunque sigan pidiendo relacionados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario